COMUNICACIÓN Y LENGUAJE DE LOS CENTROS. CONEXIONES “FRAUDULENTAS”. EL “RECUERDO DE SI” MECÁNICO. (Frag. “Perspectivas desde el mundo real” – Gurdjieff)

COMUNICACIÓN Y LENGUAJE DE LOS CENTROS. CONEXIONES “FRAUDULENTAS”. EL “RECUERDO DE SI” MECÁNICO.
(Frag. “Perspectivas desde el mundo real” – Gurdjieff)
Quizás ustedes recuerden que se dijo que un hombre es como un conjunto integrado por un pasajero, un cochero, un caballo y un carruaje. Pero no hay ni que pensar en el pasajero, puesto que no está, así que sólo podemos hablar del cochero. Nuestra mente es, el cochero.(…)
AL LOGRO NO SE LLEGA A TRAVÉS DE LA MENTE; SI SE ALCANZA A TRAVÉS DE LA MENTE NO SIRVE PARA NADA.
Por lo tanto uno debería enseñar, y aprender, no a través de la mente, sino a través de los sentimientos y del cuerpo.
AL MISMO TIEMPO EL SENTIMIENTO Y EL CUERPO NO TIENEN LENGUAJE.(…)
A la mente, por sí sola, no se le puede llamar “hombre”, así como un cochero sentado en una cantina no puede ser considerado un cochero que cumple con su función. Nuestra mente es como un cochero profesional, sentado en su casa o en una cantina, soñando que lleva pasajeros a diferentes lugares. Tal como su manejar no es real, así el tratar de trabajar sólo con la mente no conducirá a ninguna parte.
Uno llega a ser sólo un profesional, un lunático.
EL PODER DE CAMBIARSE A SÍ MISMO NO ESTÁ EN LA MENTE, SINO EN EL CUERPO Y EN LOS SENTIMIENTOS.
Por desgracia, sin embargo, nuestro cuerpo y nuestros sentimientos están constituidos de tal manera que nada les importa ni un comino mientras ellos son felices. Viven para el momento y su memoria es corta. Sólo la mente vive para el mañana. Cada uno tiene sus propios méritos. El mérito de la mente es que mira al futuro. Pero sólo los otros dos pueden “hacer”.(…)
EL DESEO DEBE ESTAR EN EL CABALLO, Y LA CAPACIDAD EN EL CARRUAJE.
Pero, como ya hemos dicho, la dificultad consiste en que, debido a la errónea educación moderna y al hecho de que desde la infancia la falta de conexión en nosotros entre cuerpo, sentimiento y mente no ha sido reconocida, la mayoría de la gente está tan deformada que no existe un lenguaje común entre una y otra parte. Es por esto que es tan difícil para nosotros establecer una conexión entre ellas, y aún más difícil forzar a nuestras partes a cambiar su modo de vivir. Esta es la razón que nos obliga a hacer que se comuniquen, pero no en el lenguaje que nos fue dado por la naturaleza, lo que hubiera sido fácil y por medio del cual nuestras partes muy pronto se hubieran reconciliado entre sí y llegado a un acuerdo, y a través de comprensión y esfuerzos concertados, hubieran logrado la meta deseada, común para todas ellas.
En la mayoría de nosotros este lenguaje común del que hablo se ha perdido irremediablemente. LO ÚNICO QUE NOS QUEDA ES ESTABLECER UNA CONEXIÓN DE UN MODO INDIRECTO Y “FRAUDULENTO”. Y ESTAS CONEXIONES INDIRECTAS, “FRAUDULENTAS” Y ARTIFICIALES DEBEN SER MUY SUBJETIVAS, YA QUE DEPENDEN DEL CARÁCTER DEL HOMBRE Y DE LA FORMA QUE SU ESTRUCTURA INTERIOR HA TOMADO.
Así que ahora debemos establecer esta subjetividad, y encontrar un programa de trabajo, para hacer conexiones con las otras partes. El establecer esta subjetividad es también complicado; no se puede lograr de inmediato, no hasta que un hombre no haya sido completamente analizado y desarmado, y no hasta que uno no haya sondeado “hasta su abuela”.
Cuando decimos “recuérdese a sí mismo”, queremos decir a usted mismo. Pero nosotros mismos, mi “yo”, somos mis sentimientos, mi cuerpo, mis sensaciones. Yo mismo no soy mi mente, no soy mi pensamiento. Nuestra mente no es nosotros: es sólo una pequeña parte de nosotros. Es cierto que esta parte tiene una conexión con nosotros, pero sólo una pequeña conexión, y por eso nuestra organización le asigna muy poco material.
NUESTRA ATENCIÓN ES EL PRODUCTO QUE SE DESARROLLA A PARTIR DE ESTOS ELEMENTOS, DE ESTE MATERIAL. NUESTRAS PARTES INDEPENDIENTES TIENEN DIFERENTE ATENCIÓN; SU DURACIÓN Y SU PODER SON PROPORCIONALES AL MATERIAL RECIBIDO. LA PARTE QUE RECIBE MÁS MATERIAL TIENE MÁS ATENCIÓN.(…)
…nuestras partes han vivido por “instintos animales”, sin pensamiento ni lógica. Debido a esto, estas capacidades han degenerado, las cualidades que les dio la naturaleza se han vuelto torpes y se han atrofiado. Pero considerando su naturaleza original, esta atrofia no tiene consecuencias irreparables y es posible volverlas a la vida en su forma original.
Naturalmente, se necesita mucha labor para destruir la costra de vicios —consecuencias— ya formada. Así que en lugar de emprender un nuevo trabajo, es preciso corregir antiguos pecados.
Por ejemplo, quiero recordarme a mí mismo tanto tiempo como me sea posible. Pero me he demostrado a mí mismo que muy pronto olvido la tarea que me impuse, porque mi mente tiene muy pocas asociaciones conectadas con ella.
He notado que otras asociaciones sumergen a las asociaciones conectadas con el recuerdo de sí. Nuestras asociaciones ocurren en nuestro aparato formatorio debido a los shocks que el aparato formatorio recibe de los centros. Cada shock tiene asociaciones de su propio carácter particular; su fuerza depende del material que las produce.
Si el centro del pensamiento produce asociaciones del recuerdo de sí, asociaciones de otro carácter que entran, que vienen de otras partes y no tienen nada que ver con el recuerdo de sí, absorben estas asociaciones deseables, puesto que vienen de muchos lugares diferentes y por lo tanto son más numerosas.
Así que aquí estoy sentado.
Mi problema es el traer a mis otras partes a un punto en donde mi centro del pensamiento podría prolongar el estado de recuerdo de sí tanto como le sea posible sin agotar de inmediato la energía.
Debe señalarse en este punto que el recuerdo de sí, por muy total y completo que sea, puede ser de dos clases, consciente o mecánico: el recordarse a sí mismo conscientemente o el recordarse a sí mismo por asociaciones. EL RECUERDO DE SÍ MECÁNICO, O SEA, EL ASOCIATIVO, NO PUEDE TRAER NINGÚN BENEFICIO ESENCIAL; SIN EMBARGO, AL PRINCIPIO ESTE RECUERDO DE SÍ ASOCIATIVO ES DE UN VALOR TREMENDO. Más tarde no debería emplearse, porque un tal recuerdo de sí, por completo que sea, no da por resultado un hacer real y concreto. Pero al principio esto también es necesario.