CHARLAS CON GURDJIEFF

 


“No obstante, para usar datos empíricos sobre nuestras actividades cotidianas y de cómo éstas afectan a nuestro trabajo invocacional, tenemos que entender cómo examinar la actividad objetiva de la máquina. El estudio de las actividades de la máquina es algo así como observar un gran ballet. Es nuestro linaje de trabajo”.

“De hecho, estamos intentando observar el ballet de los Brujos –el brujo involuntario representa esas facciones de pequeños yoes de la máquina que defienden tercamente diversos intereses nimios en diferentes ocasiones. Al poner intencionada y simultáneamente una facción en contra de otra opuesta, provocamos una lucha por la autoridad sobre la máquina, cosa que produce resultados que se suman a nuestros esfuerzos para producir la fuerza necesaria para la transformación de sustancias para nuestro trabajo. Sin embargo, para generar este ballet, tenemos que ser capaces de permanecer imparciales durante la observación de la máquina y debemos tener conocimiento objetivo de sus actividades, sin reparar en la importancia socio-emocional subjetiva”.

“Después de dedicar mucho tiempo al estudio práctico de esta cuestión, podemos ser capaces de determinar la función de las actividades cotidianas de la máquina –esas actividades involuntarias, cuyos funcionamientos indican que estamos manifestándonos de acuerdo a las leyes ordinarias y mecánicas de la máquina, en vez de funcionar con actividades voluntarias –respecto al hecho de que ambas forman parte de la invocación. Pero para el estudio práctico de esta cuestión, es necesaria la observación de lo más oculto de nuestra tipología –las actividades involuntarias ordinarias, en el sentido de ésas que consideramos las más triviales-. Aquellas actividades involuntarias que creemos que son las más insignificantes suelen ser las auténticas barreras al trabajo real”.

“Al mismo tiempo, hacer voluntarias estas actividades es algo así como desarrollar un músculo. Tendemos a ejercitar ciertos músculos que son los más desarrollados, pero podríamos ofrecer resistencia ante la oportunidad de ejercitar los músculos no-habituales. Los que están sin desarrollar pueden producir dolor cuando insistimos sobre ellos”.

“Igual que en una reacción química, en la que un catalizador activa el proceso de combinar componentes individuales para formar una nueva sustancia, hay un catalizador correspondiente en la reunión nocturna de una comunidad de trabajo. Este catalizador es la cena invocacional, para la que también existe un catalizador; y para la activación de la lectura, del discurso y de la planificación de todos los preparativos, son necesarios otros catalizadores –choques. No insistiré en que consideréis inmediatamente la cuestión de estos catalizadores. En cambio, deseo indicar ciertas cosas respecto a la mecánica de la invocación con varios ejemplos”.

“En la preparación de una sesión espiritista, debemos reunir un grupo de personas que representen todas las diversas tipologías de presencias orgánicas que podamos localizar y atraer a nuestro círculo. Si deseamos tener un círculo de estudio funcional, hemos de aprender a tolerar las presencias de otras tipologías tal cual, y no como preferiríamos que fuesen para sentirnos más cómodos”.

“Podemos determinar la tipología presente a través del aroma, fragancia y olor que detectamos, si es que hemos desarrollado y entrenado nuestro sentido de olfato. En el caso de nuestra propia tipología y de tipologías semejantes, hay una fragancia delicada; pero en el caso de tipologías muy diferentes, el olor es más bien parecido a un persistente y agresivo pedo”.

“No obstante, incluso las emanaciones mentales y emocionales de nuestras tipologías reunidas en grupo pueden ser difíciles de tolerar, y a no ser que podamos hacer voluntarias nuestras emociones para que éstas permanezcan orgánicamente imparciales ante las manifestaciones emocionales involuntarias de los demás, la invocación no puede tener el éxito que deseamos. Las emanaciones emocionales de las otras tipologías del grupo pueden ser muy difíciles de tolerar; sin embargo éste es un pequeño precio a pagar para poder trabajar”.

“También, en una reunión, escucharemos los resultados de la presencia de las emanaciones mentales involuntarias que salen de los intelectos de las otras tipologías. Por lo tanto, tenemos que aprender a permanecer imparciales ante estas ‘atmósferas’ intelectuales producidas porque no tenemos suficiente conocimiento respecto al ambiente general necesario para la invocación, propósito por el que se ha reunido el círculo de trabajo”.

"Además, como en todas las reacciones químicas en que elementos distintos son combinados para formar un nuevo compuesto que, por definición, se caracteriza por propiedades totalmente distintas a las que poseían los elementos individuales previos, se puede observar el proceso correspondiente en relación con la química de las distintas tipologías de un círculo de trabajo funcional. Igual que en una reacción química, tenemos que esperar que estas distintas tipologías se mezclen y funcionen como un círculo de trabajo operativo que pueda invocar una presencia, reconocible por cualidades totalmente nuevas. Durante una invocación, las presencias de las tipologías personales individuales deberían volverse invisibles tanto psico-emocional como orgánicamente mientras sucede la fusión resultante para el descenso de una presencia invocada sobre el círculo. Esta noche, pondremos el escenario para la puesta en marcha de este proceso de fusión mientras nos sentamos en el círculo y compartimos la cena juntos”.

“Para hacer posible la evolución, se requiere que el círculo de trabajo, junto con la activada química catalizadora de la comida, mezclada y afectada por las atmósferas producidas por las distintas tipologías que componen el círculo, atraiga hacia abajo a una presencia invocada. A través de la invocación, el paso de una presencia causará la producción de subproductos alquímicos dentro de la química de los participantes sentados en la mesa”.

“El mero paso de la presencia de un ángel produce una transformación alquímica. Es una transformación interior, y los resultados producidos son sales celulares, es decir, metales nobles y tierras raras, que son depositados a través del sistema linfático para formar finalmente lo que se llama el ‘Collar de Buda’ ”.
“Todos tenemos un sistema linfático; pero tenemos que encontrar algo en la química de nuestra tipología que pueda causar que el sistema linfático se convierta en el grano de arena que provocará una irritación exactamente como en una ostra –irritación que puede ser revestida. El revestimiento del sistema linfático forma el Cuerpo Astral, y a la vez, causa una irritación adicional que puede ser revestida, como en la formación de una perla. Cuanto mayor sea la irritación, mayor será la perla. Es necesario revestir la irritación o morir”.

“En otras palabras, se tiene que exponer el sistema linfático para que pueda ser alcanzado por un rayo. Esto nos proporciona la posibilidad de evolucionar, porque la formación de cuerpos superiores nos permite adquirir una longevidad no-orgánica especial. Por otro lado, existe un riesgo correspondiente muy grande”.

“Ese principio activo que produce la evolución voluntaria se llama Oración Absoluta. El hombre y los ángeles no fueron creados con la función inicial de ser ‘mensajeros’, sino para ser conductores, para atraer e invocar sobre ellos mos el rayo, la electricidad normalmente estática del Absoluto. Durante este proceso, si no cambias, serás aniquilado de la peor manera posible, eso es seguro”.

“Pero la fuerza eléctrica del Absoluto podría ser retardada, algo que te permitiría ganar más tiempo para trabajar sobre la posibilidad de convertirte en un pararrayos para el Absoluto, logrando como resultado tanto la transformación como la evolución. Y al ganar tiempo para hacerte una parte voluntaria de este proceso, puedes retrasar la inevitable destrucción del sistema nervioso durante mucho tiempo”.

“Como conductor, lo primero que se destruye es lo orgánico, y si una persona no ha trabajado sobre sí misma, no permanecerá nada. Pero para un hombre que haya trabajado sobre sí mismo mientras lo hacía para el Absoluto, destrozarse en lo orgánico es simplemente otro riesgo del oficio. La Oración Absoluta es obviamente un choque, y si elegimos perseguir este método de evolución, tenemos que trabajar rápidamente con la atención constantemente puesta sobre nuestra meta: formar cuerpos superiores mientras todavía poseemos el cuerpo orgánico con el que podemos hacer los esfuerzos necesarios”.

“El Absoluto debe de amar tanto al hombre como al gato; a los dos les ha dado muchas vidas. ¿Cómo es posible que los gatos y el hombre biológico ordinario tengan tres cerebros y un cuerpo, y que el hombre evolucionado tenga tres cerebros y nueve cuerpos?

"¿Qué papel juega el invocante en la evolución voluntaria? ¿Es el invocante el propio proceso evolutivo?

“Las condiciones de trabajo sólo pueden producir la evolución cuando son adecuadas y con la instrucción exacta. Ya puedes ver que tenemos mucho por hacer. Primero, es necesario adquirir todos los datos de apoyo posibles y aprender a hacer voluntarias las actividades diarias de la máquina”.

S. preguntó: “¿Nos podría decir si ha pasado por aquí esta noche una presencia angelical?”.

“Hay algunos en este círculo que hacen que funcione más débilmente,” contestó G., “pero aún así, podemos ser conscientes de las presencias si somos conscientes de nuestro sensing sutil”.

“Un círculo de estudio sin mucha experiencia, al seguir estrictamente las instrucciones, podría producir una invocación y a la vez no darse cuenta de los resultados. Claro está, existe un riesgo. Si el día hubiera sido muy involuntario para los miembros del círculo, o se hubieran adquirido contaminaciones por la falta de cuidado o atención, la cosa podría ir mal”.

“¿Cuáles son las probabilidades?”, preguntó S. con cara de preocupado.

“Eso depende de los acontecimientos del día,” se rió G.

“¿Y de esta noche?”, preguntó S. con titubeos. A esta pregunta no recibió respuesta directa.

“Ésta no es una sesión espiritista ordinaria. No es una cena ordinaria,” dijo G. “Aparte del pequeño cambio evolutivo, una posibilidad te abre la puerta hacia otras cosas que quizás no sean visibles para ti...”

“La comida ordinaria es para la satisfacción de deseos ordinarios como el hambre, lo que es el círculo para la satisfacción de deseos superiores. Pero la satisfacción de los deseos ordinarios es el primer problema”.

"La mayoría de la gente cree entender el concepto de la necesidad de satisfacer deseos y sedes ordinarios.. Por cierto, ¿cuál creéis que es la más poderosa de las adicciones biológicas? No es el sexo, como podríais esperar. Es comer. Ni siquiera es llenar la barriga. Es simplemente el meter cosas en la boca lo que forma y determina el pensamiento y la conversación del hombre mecánico-biológico. ¿Esto está de acuerdo con vuestra comprensión?”.

"Para mí sí,” respondió el Profesor Sterno, “pero no puedo hablar por compañeros”.

"Si pudieras hablar por ellos,” dijo G., “tendrías un círculo de invocación funcional. Hace falta que pasen cuatro o cinco años reuniéndoos antes de intentar hablar por ellos”.

S. empezó: “A mi entender, el número de personas que serán atraídas por este trabajo es fijo. De modo que, ¿esta forma de presentar estas ideas -a través del patrocinio de cenas invocacionales- está dirigida a aquellas personas que no estarían atraídas normalmente a este trabajo, o está intencionada para aquellos que habrían sido atraídos de todos modos?”.

“Lo que sugiero,” empezó G., “es que invites a la gente a asistir una cena. Entonces, presentes estas ideas en el contexto de la cena. Si tiene lugar una invocación, quizás haya gente que se vaya y no vuelva, en cuyo caso no tienen necesidad de estas ideas a pesar de su interés inicialmente formado”.

“Poca gente tiene la capacidad para entender estas ideas, y de éstos, sólo unos pocos tienen la disciplina para este trabajo, y menos aún son los que se acercan al Trabajo”.

“Después surge la pregunta: ¿sabemos a quiénes invitar? ¿Quién vendrá a nuestra mesa? No desearías invitar a todo el mundo a tu casa, en cuyo caso, pruebas a la gente interesada en estas ideas, sirviéndolas por primera vez en un bar público. Sembramos semillas, corriendo el riesgo de que caigan en suelo infértil. En otras palabras, sirves estas ideas como comida, para envenenar a la gente contra la vida biológica y quizás las predispongas hacia el Trabajo”.

“Pero quizás preferirías invitarles a casa. Puede que después de tres o cuatro meses tengas un grupo tan cohesionado que desees hacer las cenas en casa”.

“Cuando ponemos la mesa para la cena dejamos desocupado un lugar para un invitado que, aparentemente por la más pura casualidad, pudiera llamar a nuestra puerta”.

“Nos podremos encontrar con que a nuestra mesa asiste gente corriente y gente importante. Dado que no podemos valorar la relevancia de la importancia de los invitados, no debemos atrevernos a juzgarles. No se puede hacer un juicio basándose en las manifestaciones ni en las apariencias de un invitado”.

“Las manifestaciones y apariencias pueden ser engañosas. Si uno parece elevado por sus manifestaciones, a menudo es innoble. Y si otro realmente lo es, podría parecer el más bajo según las apariencias. Es una estratagema corriente”..

"Pero en el mundo real todos somos elevados, todos estamos en el mismo sitio. Sólo que a veces algunos se disfrazan”.

“De modo que, Sr. Sterno, no sé responder a tu pregunta... ¿Cómo distinguimos entre aquellos que son serios y los que vienen a nuestra mesa sólo para degustar y picar la comida como diletantes? Si su atención está en el Trabajo, o si pudiera estarlo en el futuro, deberían estar en estas cenas. Así, asociarán inconscientemente las ideas con una actividad natural y especial”.

“Incluso si sólo degustan la comida y recuerdan tenuemente las ideas, siempre tendrán una buena asociación para con el Trabajo. Incluso aunque no lo tengan, y no puedan establecer una relación entre las ideas y la comida, tendrán un vínculo de relevancia emocional con la experiencia proporcionada al asistir a la cena invocacional”.

“Al examinar este método de presentar estas ideas, hay dos corrientes de pensamiento, pero sólo una idea. ¿Entendéis la importancia de los círculos de estudio? ¿Por qué debería formar círculos de estudio la gente que nunca haya trabajado aquí, o aquellos que han estado aquí sólo brevemente? ¿Cómo hacemos posible que la gente que nunca haya estado en un grupo que trabajaba con estas ideas empiecen su propio círculo de estudio, y por qué insistimos en esto? Algún día nos debe llegar la comprensión de que es necesario trabajar como miembro de un círculo de invocación, al menos durante cierto tiempo”.

“También atraeremos a nuestras cenas a personas con muchos ceros a la derecha en sus cuentas bancarias, y quizás esta gente pueda escuchar las ideas a través de la barrera de sus dólares y euros. La gente es atraída a las cenas a través de un magnetismo invisible, como a una red que atrapa peces. Puede que atrapemos accidentalmente el gran pez con el pequeño pez, y también el pez que sabe comer sin saber exactamente qué es lo que come”.

“¿Por qué usar la sagrada cena invocacional para atraer a la gente a estas ideas? Porque la gente sólo responde con sus estómagos y la cena es el cebo. Cuando se pescan los peces, los salteamos y los servimos en nuestra mesa para crear un ambiente especial”.

“¿Cómo sabemos que hemos atraído todas las diversas tipologías necesarias para que funcione el círculo y para que la invocación produzca la evolución voluntaria en defensa propia? La mayoría de los grupos recaban las mas tipologías, en cuyo caso no invocan o invocan la misma presencia limitada una y otra vez”.

“Presentar estas cenas requiere cantidades amplias de dinero para comprar la comida y proporcionar el escenario de la mesa y el ambiente de la cámara con todo lo necesario para crear las condiciones adecuadas y el estado de ánimo apropiado”.

“Ahora nos dirigimos a la cuestión de cómo organizar exactamente el círculo. Cada vez que conocemos a un posible invitado, se nos dan instrucciones muy exactas respecto a cómo coreografiar la reunión y cómo atraer a nuestro potencial invitado a cenar. No dejamos nada a la imaginación o a la suerte en el proceso exacto de formar un círculo de estudio”.

“Por ejemplo, cuando conocemos a alguien por primera vez que expresa interés en estas ideas, en vez de hablar de las ideas del Trabajo, puede que elijamos darle una tarjeta que hemos mandado imprimir. Incluso la tarjeta debe ser muy exacta y seguir un formato diseñado específicamente para el propósito de cautivar la atención sólo de aquel que esté seriamente fascinado con estas ideas”.

“Entonces si se muestra interesado en asistir a una reunión especial con el propósito de penetrar estas ideas, le instruimos para que se ponga en contacto con nosotros en una fecha y hora específicas que anotamos en la tarjeta, teniendo cuidado de elegir una hora en la que estemos disponibles. Además, podemos asignarle una fecha y hora de acuerdo con un código personal que nos recordará dónde y cuándo le conocimos por primera vez e incluso los detalles de la situación. Por ejemplo, la gente a la que conocemos un lunes en cierto bar siempre se le dirá que llame el lunes dos semanas después a las dos de la tarde”.

“Podemos determinar, hasta cierto grado, que la gente que conocemos tiene suficiente atención perdurable a lo largo de un periodo amplio de tiempo, y que ésta está arraigada en su búsqueda de estas ideas con el propósito serio de penetrar hasta el conocimiento real, por el hecho de que recuerden ponerse en contacto contigo, tal como se sugirió, para obtener más información sobre estas reuniones especiales. Y quizás habrá podido degustar algo durante este primer encuentro que le atraiga al círculo de invocación”.

 

“Entonces, ofreces una invitación a sólo una de estas reuniones especiales que, afortunadamente para ellos, habrá sido planeada para esa noche en particular”.

 

“De este modo, tiene poco tiempo para tomar un paso activo y planear su vida para que pueda asistir a la reunión y perseguir el interés que expresó, que en ese momento puede o no estar en el centro de su atención. Por otro lado, si esta reunión no le es lo suficientemente importante como para que confirme la invitación, entonces no se le debería dar otra oportunidad, a no ser que no pueda venir debido a un comproo que realmente esté en la categoría de algo serio”.

 

“El protocolo de las cenas invocacionales sagradas es exacto. Cada invitación a un posible candidato exige una atención inmediata. El propósito de la invitación es cualificar el interés, la sinceridad y la duración de la atención de un posible candidato”.

 

“Se presenta la invitación como si fuera una llave para abrir una puerta a la cámara invocacional, lo que puede o no ser obvio a los invitados que han acudido para compartir simplemente una cena agradable y acogedora”.

 

“Pero existe un riesgo. Cuando un invitado acepta la hospitalidad, tiene que tener autoridad sobre sus manifestaciones igual que un perro debe estar enseñado antes de que pueda permanecer en la casa. Por otro lado, como anfitriones, también somos los responsables de la presencia de nuestros huéspedes, a quienes hemos invitado a sentarse con nosotros en nuestra mesa”.

 

“No se le debe dar a nadie una entrada prematuramente para el próximo mundo. Éste es uno de los peligros de aceptar invitados a nuestras cenas invocacionales, pero esto no debe causar problemas si seguimos exactamente las instrucciones”.